Como gestionar el miedo al cambio

¿Cómo gestionar el miedo al cambio? ¿Qué hacer cuando el miedo te paraliza y no te deja pasar a la acción para emprender el camino que quieres?  ¿Cómo vivir de una manera más fluida, sin que el miedo condicione tu vida y todas las decisiones que tomes? ¡Pues sigue leyendo, porque este artículo te interesa!.

¿Sabes?  Todos tenemos miedos, porque el miedo es una emoción. Se manifiesta en forma de presión en el estómago, o quizás en el pecho, y nos genera tal malestar, que en ocasiones hace que renunciemos a nuestros sueños y a implementar los cambios que tanto necesitamos en nuestra vida y en nuestra sociedad.

Sí, porque todo cambia. El clima, la sociedad, los gobiernos, la economía, la naturaleza, el mercado laboral, el cuerpo. Todo. Y es, no sólo normal, sino totalmente necesario, que abramos la puerta con fluidez y naturalidad a los cambios, porque forman parte de nuestro crecimiento, de nuestra evolución como seres de este planeta.

Lo que quizás ya no es tan divertido es cuando el miedo nos impide explorar nuevos caminos que intuimos y sabemos que nos harán más felices, seres más completos.

Estamos programados para tener miedo. En la escuela, en la familia, en la sociedad, en los medios de comunicación nos han inyectado una gran cantidad de creencias limitadoras, hábitos y prejuicios que nos generan miedo, y que suponen para nuestro día a día una mochila muy pesada y casi insoportable, que nos impide ser libres.

La buena noticia es que el miedo es tan solo una emoción y, como todas las emociones, se puede gestionar.

De hecho, el miedo presenta una vertiente sana y necesaria. Es aquella que es esporádica, que nos avisa y protege de algún peligro concreto y pasajero, como cuando conducimos y una curva peligrosa nos obliga a reducir la velocidad.

La otra vertiente del miedo es la que nos quita el sueño, la que nos paraliza y limita todo nuestro potencial. Normalmente es generado por pensamientos repetitivos e irracionales, mentiras que nos explicamos a nosotros mismos, provocadas por creencias limitadoras y juicios, por nuestra manera generalista, limitada y distorsionada de interpretar el mundo y la realidad.

El miedo también es producto de nuestra memoria, formada por experiencias dolorosas pasado. Las personas, nos acercamos al placer y huimos del dolor. Al recordar, a través de la memoria, una experiencia dolorosa del pasado, dirigimos nuestras energías para asegurarnos que ese dolor no se repita.

Y lo más importante es que, sea cual sea el miedo que nos invada, debemos aprender a escucharlo y reconocer el mensaje que nos quiere transmitir, la intención positiva que esconde.

Vale, muy bien, lo he entendido. Pero… ¿cómo gestionar los miedos?

Venga, toma nota de 10 estrategias y técnicas que te pueden ayudar a gestionar mejor tus miedos y vivir de una manera más libre y fluida:

  1. Pon por escrito tus pensamientos y… ¡dale la vuelta a la tortilla!

El noventa por ciento de tus miedos son provocados por mentiras que te estás contando a ti mismo, confabulaciones y suposiciones que no sucederán nunca. Escríbelas en una lista y pregúntate: ¿Son realmente ciertas? ¿Tengo la absoluta certeza de que ocurrirá? Cuestiónate todos tus pensamientos. Dale la vuelta a la tortilla y sustituye estas mentiras por argumentos objetivos, por creencias que te puedan potenciar.

  1. Descubre tu propósito, vive de acuerdo con tus valores.

Tener claro cuáles son tus valores y tu misión en la vida y vivir deacuerdo a ellos te refuerza y te hace imparable, te proporciona la visión de hacia dónde quieres ir y te proporciona la energía para hacer frente a cualquier reto que se te presente.

  1. Piensa en lo peor que te puede pasar.

Muchas veces los miedos son fruto de pensamientos que exageran y dramatizan la realidad. Piensa en lo peor que te puede pasar si haces lo que te da miedo y te darás cuenta que no es para tanto.

  1. Define bien tus objetivos.

A menudo lo que nos genera miedo es la visión confusa que tenemos de un gran proyecto, el hecho de verlo inalcanzable y no saber por dónde empezar. Planifica tu vida, tu proyecto, establece objetivos a corto y a largo plazo y divide en pequeñas tareas para alcanzarlos.

  1. Pasa a la acción.

No caigas en la «parálisis por el análisis». No hay mejor manera de superar los miedos que pasando a la acción. Sólo hazlo, aunque te de miedo.

  1. Haz un chasquido con los dedos y di: «¡Next!».

La mayoría de los miedos son emociones provocadas por pensamientos que van y vienen. Cada vez te invada un pensamiento que te provoque miedo, detente, haz un chasquido con los dedos e invítale a que se vaya diciendo: «¡Next!«.

  1. Haz dieta de prensa, redes sociales y amistades tóxicas.

Desintoxícate y haz dieta de medios de comunicación y personas que te roban energía, que son fuente inagotable de inputs negativos que contaminan tus pensamientos y generan una gran cantidad de miedos. ¡Relaciónate con gente positiva, sana y enérgica!.

  1. Sal de ti mismo y conviértete en observador de tu miedo.

Dibuja y colorea tu principal miedo. Conviértelo en un personaje ficticio o real, y ponle un nombre. Cuando te conviertes en observador de este miedo piensas, actúas desde tu parte más valiente y consciente, y automáticamente lo gestionas de una manera más positiva.

Acepta esa emoción como parte de ti. Ríete de ese miedo y trátalo con compasión, como una aliado que te protege y ayuda a salir adelante en cada dificultad.

  1. Expresa el miedo a través de tu cuerpo.

Si no expresas corporalmente tu miedo, se queda enquistado en tus pensamientos y se repite una y otra vez en tu dia a dia. Tienes el poder de regular la intensidad de cualquier emoción, incluida el miedo. Adoptando, por ejemplo, la postura corporal del miedo, abrir los ojos y acelerar la respiración puede ayudar a canalizar y transitar esa emoción.

Además, hacer deporte y bailar te ayudará a generar el neurotransmisor de la serotonina en tu cerebro, sustancia que sube tu estado de ánimo, tu optimismo y te permite enfocar la vida desde un prisma más positivo.

  1. Conecta con tu niño/a interior.

Conectar y hacer las paces con tu niño o niña interior te transporta a tu máxima esencia, inocencia y autenticidad, desde donde los miedos se disipan. Recuerda: sólo se puede vivir desde el Amor o desde el Temor.

Te dejo con una cita del poeta y ensayista mexicano, Octavio Paz, que quizás te hará reflexionar.

Las masas humanas más peligrosas son aquellas a las que se les ha inyectado el veneno del miedo… el miedo al cambio.

Para reflexionar…¿no crees?

Ya me contarás si te han funcionado estas estrategias.

Con amor sincero y gratitud,

Pere

Un comentario

  1. Hola a todos! Saludos! En verdad con este nuevo aprender, se que también viene un sin número de ocasiones donde será imperativo, un verdadero motivo de ejercitar lo aprendido que en su preciso momento toque a nuestra puerta… Mientras tanto, con fe que se perfecciona cuando se activa, está misma fe nos llebe a apropiarnos de toda buena herramienta, que Dios siga forjando nuestro camino, y bendiga de una forma especial a todos y cada uno que nos transmiten, tantas cosas buenas como estas, de corazón mil gracias!! Un sincero abraso! En buena ora!

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